martes, 12 de junio de 2012

"Detesto la palabra arte, preferiría que no existiera" Dubuffet

Comentario del texto de Tatarkiewicz

El arte ha cambiado su definición a lo largo de los siglos, pero es en el posmodernismo donde se juzga y se reinventa más que en ningún otro momento histórico.

El término arte se resiste a ser definido pues alberga múltiples acepciones. Según Wittgenstein estos conceptos tienen a lo sumo un "parecido de familia" con lo que sus definiciones siempre van a ser abiertas. Se entiende que el arte es una confluencia de un número de conceptos y que cualquier definición que sea verdadera debe dar cuenta de todos ellos.

 M. Weitz: "Es imposible establecer criterios que sean suficientes, por lo tanto, cualquier teoría del arte es una imposibilidad lógica" además "Los artistas crean cosas nuevas y por eso del arte no pueden establecerse condiciones de antemano" con lo que "cualquier supuesto de que el arte pueda ser definido es falso" 

Este planteamiento posee una lógica abrumadora sin embargo, al renunciar una definición resulta imposible hacer una investigación más profunda sobre el término.

Según Kennick la estética tradicionalista se fundamenta en el error de querer definir el arte. Tarea imposible pues no se puede definir algo que no tiene una función determinada. "No existe una única propiedad que sea común a todas las obras de arte".

Las conclusiones que extraemos de lo antes mencionado es que el arte tiene un carácter variado. Puede representar tanto el exterior como el mundo interior. No obstante la mayoría de las definiciones de la palabra arte no son del todo correctas porque sólo recogen una acepción determinada de las múltiples que puede definir.

Primero trata definiciones de grandes artistas y pensadores, como Dionisio o Miguel-Ángel entre otros. La mayoría con una única visión de lo que es el arte, y con una perspectiva que lleva la figura del artista a un nivel más elevado, avanzado a su época, casi un profeta.


Finalmente concluye con una definición lo suficientemente abierta como para que no haya prácticamente discusión alguna:

"El arte es una actividad humana consciente capaz de reproducir cosas, construir formas, o expresar una experiencia, si el producto de esta reproducción, construcción, o expresión puede deleitar, emocionar o producir un choque"

Tatarkiewicz asume que estamos de acuerdo con que una taza de té es menos hermosa que una obra de Shakespeare. Me pregunto si eso es realmente así o que hay, más allá de esa afirmación, una visión antropocentrista. ¿Pensaríamos lo mismo en otra sociedad? o simplemente ¿Un niño de nuestra propia cultura apreciaría más la obra de Shakespeare que una taza de té? Es evidente que en nuestra sociedad y bajo nuestra educación occidental se considera más bello la obra del escritor británico que un utensilio doméstico, pero quería hacer énfasis en la cuestión del por qué nos resulta evidente.

Una vez que hemos definido el arte (actividad humana consciente capaz de reproducir cosas, construir formas, o expresar una experiencia, si el producto de esta reproducción, construcción, o expresión puede deleitar, emocionar o producir un choque) nos preguntamos por su finalidad ¿Con qué propósito se lleva a cabo una obra de arte?

Se han dado a lo largo de la historia muchas respuestas a esta pregunta:

La primera expone que es una necesidad del hombre. Por tanto, estas funciones no necesitan demostrar ninguna otra causa o propósito.

La segunda contradice a la primera pues dice que si tiene un propósito: el placer que el arte produce.

La tercera argumenta una posición escéptica. "Como no hemos elaborado ninguna teoría del arte, nos bastamos con experimentar el placer que alberga"

Con el tiempo aparecen respuestas con tildes místicos como "el arte es el favor de Dios; es un balance de la conciencia; es una critica social; es la planificación de un nuevo mundo".

Pero ninguna de las teorías tienen una respuesta universal.

Hasta el siglo XIX el concepto de arte no se pone en duda por varias razones. Pero la que estimo más importante es que el arte no estaba destinado para todas las clases sociales. Entre la burguesía, el arte no tenía problemas en cuanto a su definición. Era por y para su deleite. A partir del siglo XX, a pesar de que la burguesía o las clases más elitistas sigan en el ámbito artístico, también empieza a calar en otras clases sociales, lo que implica una riqueza de opiniones y una redefinición del término.

Después de la segunda guerra mundal se proclamó el eslogan "El arte ha muerto" pues podía ser practicado por cualquiera según le pareciese.

Según Jean Dubuffet "la cultura anula a todo el mundo, especialmente a los artistas. Por esa razón se opone a la tradición europea, a los griegos, a la belleza del arte, a su racionalidad y al lenguaje literario" Me sorprende tal afirmación pues no podemos imaginar un mundo sin cultura. Es algo inherente al hecho de usar la razón.

Witkiewicz tiene una visión muy pesimista del arte al predecir su muerte "El mundo contiene una cantidad finita de cosas con lo cual nadie puede parar el proceso de la muerte del arte" No estoy de acuerdo con esta afirmación porque al ser personas únicas, nadie puede hacer algo igual a nuestra obra. Con lo cual siempre habrán cosas únicas.

Este texto me ha ayudado mucho a configurar una opinión propia sobre lo que es el arte. Su comprensión es muy asequible e invita a una fácil conversación entre los diferentes pensadores de la época.



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